Sobre este blog

Cómo se me ocurrió

Esta idea me surgió en los Estados Unidos, donde hablamos el español con diversos acentos, y a veces lo escribimos sin ellos. Donde a veces tenemos que pensar si lo que estamos diciendo a nuestra manera es correcto para otros y si van a entenderlo solo a medias, en el mejor de los  casos, o simplemente tergiversado. Mi experiencia es como cubana en un medio de educación primaria, rodeada de niños, familiares y maestros de diversos lugares del mundo hispanoamericano y estadounidense que me dan todos los días los ejemplos que aquí aparecen y que en su momento nos han hecho reír, mirar atónitos ante la confusión o embravecer con los niños que usan sus “malas palabras” como arma para sobresalir en el grupo. ¡Hay de todo, como en botica!